Seguro que al final de fregar los platos lavas tu esponja para que quede lo más limpia posible, poniendo especial interés que no quede suciedad y así las mínimas bacterias posibles. Pero, tengo que darte una mala noticia y es que por mucho que laves tu esponja de la cocina, quedará limpia a la vista pero las bacterias seguirán ahí como si no la hubieses limpiado.

Es así, y no lo digo yo, lo dicen en un estudio de la revista Scientific Reports que ha demostrado que las distintas forma de lavar las esponjas o los estropajos de la cocina no sirven para nada. Es más, si comparamos una esponja que parezca limpia y otra sucia la diferencia de carga bacteriana es nula. Ya puedes meter el estropajo en el microhondas, o pasarla por una cacerola con agua hirviendo que al final las bacterias seguirán campando como Pedro por su casa.

Estropajo y esponja de cocina
Estropajo y esponja de cocina

Con esto no quiero decir que no se deben limpiar las esponjas, ya lógicamente es importante quitar toda la porquería que pueden acumular, pero en lo referente a las bacterias esta la batalla perdida.

Desde el propio estudio de la Scientific Reports se da una solución drástica a este problema y es que cada semana compremos una esponja o un estropajo nuevo. No puedo descartar que este estudio halla sido financiado por alguna empresa de esponjas, pero ante la duda sería una buena opción lo de comprar una esponja.

No podemos olvidar que las bacterias que anidan en las cocinas y en las esponjas en particular suelen ser del grupo dos de riesgo y en ocasiones producen enfermedades gastrointestinales.

Una forma de reconocer este tipo de bacterias es por el olor, en este caso mal olor que suelen dejar en los paños, esponjas y aquellos sitios donde anidan.

En tus manos está el seguir con la misma esponja varios meses o pedir un préstamo para poder comprar una a la semana, que no son baratas precisamente.

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