El veto de Donald Trump a la tecnología de los que él denomina, “adversarios extranjeros que supongan riesgos inaceptables para la seguridad nacional”, comienza a tener consecuencias directas sobre Huawei.

Google ha sido uno de los primeros en tomar medidas al respecto, dando orden de suspender todos los negocios que hasta el momento tenía con el fabricante chino. En concreto la medida se toma para cesar en aquellas relaciones comerciales que supongan una cesión de hardware o software a la compañía. La traducción práctica a esto es que todo aquel que tenga en sus manos un móvil o tableta de la marca Huawei no tendrá disponible ya actualizaciones del sistema operativo Android. A corto plazo supone por ejemplo, que no puedan acceder tampoco a algunas aplicaciones que requieren tener la última versión de Android para que puedan ser instaladas.

Huawei
Huawei

Los que salgan al mercado no podrán contar con este sistema operativo. Por supuesto tampoco tendrán acceso a las aplicaciones disponibles en la Play Store.

La guerra del Gobierno de la Casa Blanca con Huawei se recrudece, pero ya viene de lejos. Ya en 2012 el presidente Obama abrió una primera investigación sobre la compañía china. Como consecuencia de ello, y consciente de lo que podían venírseles encima, Huawei comenzó a desarrollar su propio sistema operativo. El actual gobierno de Trump ha hecho efectiva esta desconfianza, tomando medidas drásticas. El hecho de que el ejército chino trabaje directamente en el diseño de las tecnologías de la marca, es señal inequívoca, a su juicio, de que es un enemigo potencial para la seguridad nacional.

Durante el último año, la administración de Trump ha tratado también, de extender estas sospechas, tratando de buscar aliados a nivel internacional. De momento ningún otro país se ha manifestado al respecto, prefiriendo optar por la cautela.

La guerra del 5G, sector en el que Huawei es líder indiscutible, no ha hecho más que comenzar. Por su parte el gobierno español ha mostrado su respaldo a la marca china. De hecho el presidente Pedro Sánchez propició un acuerdo entre Telefónica y Huawei que tenía como objetivo la construcción de redes 5G en nuestro país.

Los teléfonos de la marca, son además los más vendidos dentro de nuestras fronteras, al menos hasta el momento. El escenario desde luego, no es propicio para que los datos de venta sigan creciendo.

Tras estas novedades, parece que Huawei tendrá que darse prisa en desarrollar su propio sistema operativo. Queda por ver, si algunas de las aplicaciones más usadas están dispuestas a llevar a cabo una adaptación al mismo. Algo bastante difícil si tenemos en cuenta que algunas de las más importantes como Instagram, Whatsapp o Facebook son de origen estadounidense.

¿Afectará el compromiso patrio a la decisión que estas tomen? ¿Quiénes serán los próximos en mover ficha? La guerra parece que no ha hecho más que comenzar.

¿Y cual es tu opinión? Deja tu respuesta.

Escribe tu comentario.
Escribe aquí tu nombre