Desde tiempos inmemoriales el jengibre está incluido en la dieta de los países orientales. Ya sea en especie o en forma de infusión forma parte de sus recetas diarias. En occidente ha sido bautizado como un “superalimento” por sus múltiples propiedades. Una raíz que llama la atención por su curioso aspecto retorcido. De color amarillo claro está envuelto por una fina piel.

La mayor parte del jengibre que se consume proviene de la India. Las particulares condiciones de cultivo que tiene hace de su clima un lugar idóneo para su desarrollo. Una temperatura que oscile entre los 25 y los 30 grados y un suelo húmedo pero que no se encharque son su medio natural.

Jengibre
Jengibre

Hoy en día es fácil encontrarlo fresco en fruterías o en la sección de especies, en polvo. De una forma u otra su consumo aportará múltiples beneficios para tu salud.

Si eres amante de la comida japonesa seguro que ya lo habrás probado. Los japoneses lo usan como un tipo de encurtido para sanear la boca entre un plato y otro. De esta forma no se mezclan los sabores entre un plato y otro.

Otros superalimentos que te pueden interesar son la maca andina o también la chía.

Tanto la cultura china como la india, lo ha usado como remedio natural porque aporta beneficios en muchos aspectos. Más de 2000 años hace ya que lo usan de manera habitual.

Con un sabor picante muy particular, tiene,si de gustos, hablamos tanto detractores como defensores. Este particular sabor, ha hecho del jengibre un ingrediente indispensable para muchos cocineros. Su valor nutricional, es además, indiscutible.

La ciencia se ha volcado en los últimos años en descifrar las ventajas de su consumo.

Propiedades del jengibre

Rico en antioxidantes, carotenos y flavonoides, es un potente antiinflamatorio. Es beneficioso para problemas de huesos, aparato digestivo o enfermedades del sistema respiratorio. En el caso de las mujeres su consumo aporta beneficios a su aparato reproductor.

Usado también como medio natural para mitigar el dolor, es un gran alidado para paliar dolores de huesos por ejemplo. Su consumo produce un bloqueo de las prostaglandinas, las principales causantes del dolor en procesos inflamatorios.

Su efecto sedante es fabuloso para combatir procesos de nerviosismo y ansiedad. Una taza antes de irte a dormir te ayudará a conciliar el sueño con mayor facilidad.

Gran aliado en las dietas adelgazantes debido a su efecto estimulante sobre el metabolismo. Es además beneficioso para eliminar gases y para favorecer las digestiones más difíciles.

A pesar de las ventajas que hemos enumerado lo cierto es que su consumo debe ser moderado en ciertos casos. Incluso en casos de personas con problemas de tensión su consumo debe ser aprobado por su médico.

Personas con problemas de tensión baja o que consuman anticoagulantes deben extremar las precauciones a la hora de consumirlo. Hacerlo en grandes cantidades puede ser perjudicial en estos casos.

Lo mismo sucede en los casos de náuseas producidas por el embarazo. Aunque lo cierto es que cada vez son más los especialistas que lo recetan para evitarlas en preciso consultar al ginecólogo antes de hacerlo.

Como consumirlo

A la hora de consumirlo puedes optar por incorporarlo como un ingrediente más de tus plato. Cortando la raíz en rodajas muy finas es ideal para refrescar platos de carne o aliñar ensaladas. Si lo rallas también será una forma ideal de agregarlo a tu menú diario. Si nunca lo has usado te recomendamos que lo vayas incorporando con precaución debido a su sabor picante.

En este caso también es muy cómodo usarlo en polvo, aunque hay que decir que el sabor no tiene nada que ver con el fresco.

Para hacer una infusión tan solo tiene que cortar un trozo y echarlo en un litro de agua hirviendo. En función del tiempo que lo tengamos cociendo la infusión adquirirá un sabor más o menos picante.

Podrás aprovechar sus principios activos también mediante su consumo en cápsulas o aceites esenciales. Opción ideal para aquellos que se resisten a los sabores más fuertes.

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